MOMENTO CHIVAS: ¡AH, EL CINE FRANCÉS!

Buenas noches amigos, una vez más nos encontramos aquí en “Chivas y el Gran Cine”, con esta escenografía que simula un rollo de película con escenas sublimes del séptimo arte de todos los tiempos, esta planta deshidratada, tomá linda, tomá un hielito, y estos whiscachos que están a punnnto, ustedes no saben, con permiso… glup, glup, gluppp, tilíntlintínnn… aaaagh… Hoy nuestro programa está dedicado a criticar al cine francés. Hay un malentendido muy común por ahí que dice que el cine francés es muy variado. ¡Pamplinas! ¡Pocos cines son tan monotemáticos, todo igual y siempre la misma mierda! ¡Una película CALCADA de la otra! ¡CALCADA, aquí y en Pelotillehue!
Siempre hay una flacucha sin tetas que llora cuando se la cojen y fuma como una loca (tal vez Juliette Binoche o cualquier otra, las franchutas son todas iguales), un chabón muy narigón medio con barba y polera (podría ser un Jean Reno pero no necesariamente, son todos iguales). Hay tres o cuatro escenas así: cojen un rato, la mina no quiere pero bueeeh… después que el chabón acaba, fuman, clima de bajón, se miran mal en silencio y de pronto todo estalla en una discusión, muchas puteadas en francés, gran pelotera gran; ella se termina de arreglar la pollera, los aros, agarra la cartera y el impermeable, da un portazo, baja por un ascensor très chic y se sube a un 505 del importado (que allá es nacional, uno que tiene los faroles distintos, y menos baqueteado que los de acá). Medio que llueve. Se va a ver a una amiga para contarle lo que pasó, justo está el marido que le mira el culo; la amiga no se da cuenta y le relata algunas cosas fútiles, como que van a ir a Niza en el verano. El marido toma su café apoyado en el marco de la ventana. Y se lo mira. La mina se pone nerviosa y casi se le cae la taza.
-Ce qui se passe, Monique?
-Je dois y aller, je dois y aller…
Se sube de nuevo al 505 y vaga 2 minutos (de película) por París hasta que se hace de noche. Hay un par de escenas más, una donde el tipo la llama a la oficina y ella con la mano tapando el teléfono le dice que no lo puede atender, que se encuentren más tarde en un lugar (un nombre en francés, yo no sé francés, pero después me entero que es en un parque). Ahí viene cuando el quia medio que se despide, y se termina de repente cuando él se va y ella cierra la puerta del 505, se prende uno, lo mira irse y enciende el motor. La pantalla, como en todos los films galos (galos=franceses ;), no funde a negro ni aparecen los títulos encima, ni nada: corta a una pantalla negra con la palabra fin, pero en francés, pero corta como una patada en la nuca, como diciendo “Listo, terminó, te agarramos de sorpresa. ¿Cómo, nunca habías visto una peli francesa? Y bueno, nosotros no tenemos la culpa. Merci de venir. Reclame su baguette a la salida”. Ahí sí vienen los títulos, hay un tema con un acordeón, tipo nostálgico, etc. Después agradecen al Canal 5+, a todas las empresas que colaboraron, no es como en Hollywood que sobra la guita y a nadie le importa figurar, ni como acá que te agradecen hasta a Vieníssima por los panchos que se comieron los actores.
Resumiendo: si las cuentas no me fallan, el 87% del cine francés es así, otros 11% son pelis de policías donde persiguen a los ladrones en autos de tracción delantera, por lo tanto no colean, ni hay explosiones a granel, por lo tanto las persecuciones son un garronazo, y… ¿qué te iba a decir…?
Ah, el 2% restante son las de Asterix, Amélie Poulain e Delicatessen, que ya es un tema aparte, ni parece cine francés.
Bueno, amigos, esto es todo por hoy, hasta la semana que viene con más crítica de cine, la próxima tenemos “chinema ittalianno”, donde repasaremos la obra de Fellini, entre otros. Adriano Celentano, La Cicciolina... Hasta entonces… … … … Chau, hasta entonces…
¿Alguien me sirve otro? Están gasoleros últimamente, eh. Puro hielo… Y sí, yo intenté disimular un poco, vos viste que dije, “mmmm, que whiscacho”, ¿qué voy a decir, esto parece agua de la canilla? Dale, ahí, un poquito más… listo, listo. No, tampoco soy un alcohólico, aparte voy a manejar. Sí, voy al estreno de Los Bañeros XIV. Por laburo, a mí el cine nacional ni me fú ni me fá. Pasa que viene el verano y la gente quiere saber si la peli se deja ver. Gracias, Tito… ¿Te parece que fui muy duro con los franchutes? No, ¿no? Tabién. Y si son todas iguales. Que me chupen un huevo. Yo mi opinión no la vendo. Aparte el franco con esto de la bolsa debe estar por el piso.

1 comentario:

Raul dijo...

Se ve que estás desactualizado con el cine francés. El 505 quedó como el auto de los inmigrantes pobres y los chorros baratos. No se vende más, viste?
"El quinto elemento" no será el monumento a la originalidad, pero lo francés no se le puede negar. Será una excepción. Siempre las hay.